Este triclorometano de grado analítico superior, formulado y estabilizado con etanol para maximizar su durabilidad y rendimiento, asegura resultados fiables en las técnicas más sensibles. Su alta pureza lo convierte en un disolvente indispensable para espectroscopia UV e IR, así como para cromatografía líquida de alta resolución (HPLC), minimizando interferencias y garantizando la precisión en análisis de laboratorio.