Sodio Azide puro (UN 1687, Clase 6.1/II) se presenta como un sólido con una riqueza mínima del 99%, ofreciendo una excelente solubilidad en agua (420 g/L a 17°C). Este reactivo es crítico para análisis específicos de laboratorio donde se requiere alta pureza, manteniendo bajos los niveles de pérdida por desecación e insolubles en agua. Dada su toxicidad extrema (fatal por ingestión y contacto cutáneo, libera gases muy tóxicos al contacto con ácidos, y es altamente perjudicial para el medio ambiente acuático), su manipulación debe realizarse con rigurosas medidas de seguridad (P280, P301+P310, P361+P364) y almacenaje controlado a temperatura ambiente.
